La dependencia financiera es un fenómeno que puede afectar a personas de diversas circunstancias, limitando su libertad y bienestar emocional. Este problema se manifiesta en relaciones personales y laborales, donde la falta de ingresos alternativos genera vulnerabilidad. La clave para alcanzar la independencia financiera está en diversificar fuentes de ingresos y educarse financieramente.